Lo que cuentan quienes destilan con nosotros

Lectores de taller, microdestilerías y aficionados al alambique de cobre que aplicaron un método concreto y notaron un cambio real en su lote. Sin promesas grandilocuentes: solo lo que funcionó, lo que costó y lo que volverían a repetir.

Microdestilería, Navarra

Los cortes dejaron de ser una lotería

Llevábamos tres temporadas separando cabeza y cola por temperatura y el destilado salía plano. Con la guía de cortes por nariz y paladar cambiamos el orden de recogida y anotamos cada fracción. El primer lote con el cuaderno al lado ya tenía más cuerpo en boca y un final limpio.

Marta Elizalde, destiladora

Destilador casero, Asturias

Fermentar más despacio cambió el aroma

Bajé la temperatura del mosto de manzana y alargué la fermentación casi una semana. Al destilar noté fruta fresca donde antes había un aroma a levadura que no me gustaba. Ahora anoto densidad y fecha en cada cuba antes de encender el alambique.

Iker Solana, aficionado

Taller de barrica, La Rioja

La cata mensual nos dijo cuándo embotellar

Teníamos un lote en barrica de roble de 100 litros y no sabíamos cuándo sacarlo. Con el seguimiento mes a mes vimos cómo aparecían vainilla y especias y en qué punto la madera empezaba a tapar la fruta. Embotellamos dos meses antes de lo que pensábamos.

Nerea Otxoa, maestra destiladora

Cocina de autor, Bilbao

Recetas que respetan el destilado

Usamos las recetas de autor para maridajes de temporada. Lo que más nos sirvió fue entender qué notas aguanta cada destilado al cocinarse, para no perder el trabajo del alambique en la sartén. Cambiamos dos platos de la carta y funcionaron.

Aitor Mendieta, jefe de cocina

Proyecto de microdestilería, Galicia

Trazabilidad real desde el primer lote

Empezamos con doce litros y ninguna experiencia. Las fichas de higiene de sala y el registro por lote nos evitaron repetir un error de fermentación que ya nos había costado una tanda entera. Ahora sabemos qué hicimos distinto cuando algo sale bien.

Brais Ferro, socio fundador

Cuaderno de cata, Valencia

Aprender a describir lo que se huele

Antes solo decía si me gustaba o no. Con las notas de cata guiadas empecé a separar nariz, paladar y final, y a comparar lotes con criterio. Es lo que me faltaba para dejar de improvisar en cada destilación.

Clara Benavent, lectora y destiladora

Lo que dicen quienes destilan con nosotros

No publicamos cifras infladas ni premios que no podamos mostrar. Estas son opiniones de lectores y colegas de taller que siguen la revista, asisten a los cuadernos de cata y comparten sus propios lotes en la sección de método.

"Llevo tres temporadas destilando en casa y el cuaderno de cortes me cambió la forma de leer la nariz. Antes tiraba el corazón por miedo; ahora sé cuándo cerrar la recogida."
Marisa Otero, destiladora doméstica, Ribeira Sacra
"En microdestilería trabajamos con lotes de 200 litros y necesitábamos trazabilidad real. Las fichas de fermentación lenta nos sirvieron para anotar densidad y temperatura sin inventar nada."
Taller Alquitara Norte, microdestilería en Cantabria
"El reportaje sobre alambiques de cobre históricos lo usamos como material de sala. Está bien documentado y no cae en la leyenda fácil sobre el oficio."
Escola do Destilado, formación técnica en Ourense

Cuadernos publicados

Cortes, fermentación, crianza en barrica y control sensorial, con fichas descargables para taller.

Talleres colaboradores

Microdestilerías y escuelas que revisan nuestros métodos antes de publicarlos.

Catas comparadas

Seguimiento mes a mes de un mismo lote en madera, con notas de nariz y paladar firmadas.

Configuracion de cookies

Usamos cookies para mantener el sitio estable, recordar opciones basicas y entender que paginas resultan utiles. Puedes aceptar, rechazar o revisar la configuracion antes de continuar.